LA SANTA IGLESIA CATOLICA

DIOCESIS ANGLICANA DEL CARIBE Y LA NUEVA GRANADA.

                          VIDA RELIGIOSA Y COMUNIDADES

                LAS COMUNIDADES, ÓRDENES Y SOCIEDADES RELIGIOSAS EN LA COMUNIÓN INTERNACIONAL ANGLICANA

(en las diferentes jurisdicciones de la Iglesia Anglicana)

 

La visión general que el lector debe tener sobre la experiencia religiosa es sumamente importante en la catolicidad de la iglesia.

 

 La vida religiosa puede ser considerada a nivel estrictamente individual, e indica la conducta personal de la experiencia vivida con Dios y con el prójimo. Sobre este plano la vida del individuo se sistematiza en función de la revelación por Jesucristo en su persona, sus obras y palabras.

 

La vida religiosa recibe otras denominaciones tales como vida interior, vida espiritual, vida de fe, vida de servicio etc., cada una de ellas pone de relieve un aspecto particular de la vida Cristiana.

     
      

En el desarrollo y crecimiento del Pueblo de Dios los hombres se incorporan al cuerpo Místico de Cristo a través del Bautismo, y el llamado del Señor va desarrollando la Vocación Universal de cada bautizado a participar conscientemente con Dios en la transformación redentora del mundo y en la cual cada hombre va respondiendo de manera diversa al compromiso exclusivo en reunión y compañía de otros hermanos con las cualidades y niveles de la vida religiosa, los cuales comprometen sus vidas de manera integra en la edificación del cuerpo de Cristo y en la del servicio a los hombres.

 

Esta breve introducción nos muestra ya que el sentido de comunidad religiosa (vivir en común el llamado religioso), pertenece categóricamente a la estructura básica del Cristianismo a través de los siglos.

La referencia más antigua que el mundo Cristiano conoce en establecimiento de Comunidades Religiosas con votos de obediencia castidad (vida célibe) y pobreza en función de la vida en Cristo aparece en Egipto con los Monjes de San Antonio (quien era un ermitaño) en el año Trescientos Diez (310); de aquí al año Trescientos Noventa y Cinco (395) con el establecimiento de los Monjes de San Agustín de Hipona, la iglesia Católica de Cristo adquirió todo el florecimiento esplendoroso en que la vida devocional alimentó el Cristianismo de los primeros siete siglos.

 

Dentro de ese periodo el Cristianismo creció de manera vertiginosa en las Islas Británicas. Habiendo nacido por los años Ciento Sesenta, ya Tertuliano nos asegura en sus Crónicas que la iglesia, con toda la sucesión Apostólica (Obispos, Presbíteros, Diáconos) está plenamente constituida a comienzos del siglo Tercero (III). Así, tres Obispos Británicos asistieron al Concilio de Arlés que se verificó en la temprana época para el Cristianismo de los años Trescientos Catorce (314).

 

A partir de este momento la iglesia en Inglaterra comienza a recibir todas las riquezas de la Iglesia Indivisa de Cristo con la experiencia monástica comenzando desde San Niniano, año Trescientos Noventa (390); quien por su educación en Roma y su profundización en la Fe, funda el primer Monasterio en las islas Británicas en el año Cuatrocientos (400). Hay que anotar que estos Monasterios cumplían toda una función evangélica pues de ellos nacían las misiones para evangelizar las diferentes regiones que aún permanecían en el paganismo en las islas Británicas.

 

Para el año Cuatrocientos Veinte (420) se funda el segundo monasterio, con los monjes “English Bangor”. Y en la vecina Irlanda, San Patricio organiza y funda los monjes que llevarán su nombre en el año Cuatrocientos Treinta y dos (432).

 

De Irlanda vuelven las misiones Cristianas hacia el Norte de la Isla Británica en la expedición de San Columbano fundando los Monjes de Columba (lona), año Quinientos Sesenta y Tres (563), Y en el año Quinientos Noventa y Cinco (595) se realiza la segunda fundación de los Monjes de Columbano con otro Monasterio al Sur de La Bretaña.

 

A partir de este momento, de Norte a Sur la Cristianización de la Bretaña avanzó intrépidamente. Estas Históricas fundaciones Monásticas llevaban el peso de la difusión del evangelio en las islas Británicas debido principalmente a las repetidas invasiones de los bárbaros del Norte (Daneses, etc.)

 

También para esta época las relaciones de Inglaterra con la sede de Roma se estrechaban produciendo un desarrollo espiritual, al integrarse a la vida en general de la iglesia de Occidente.

 

En el apreciable tiempo de 700 años (400 - 1250) el monasticismo inglés produjo grandes misioneros, excelente dirigentes, numerosos santos, elocuentes predicadores, y en general, un gran contenido evangélico en la configuración de la Iglesia de Inglaterra. La última de las fundaciones históricas de la iglesia Católica en Occidente es en el año de 1242 con la Orden de los Carmelitas que tiene gran desarrollo en Inglaterra.

 

A partir del Siglo XIV, las contradicciones de la iglesia de Inglaterra con la Sede de Roma comienzan a ser evidentes por la pesada maquinaria burocrática eclesiástica y las exigencias que Roma va imponiendo a toda la iglesia en sus respectivas regiones predominantes en Occidente, junto a las extravagancias que en materia de fe ya afectaba a la Iglesia en general, y que Roma había tomado de los enfoques teológicos Medievales, Así, en 1532 Enrique VIII encabeza la separación inglesa de la Sede de Roma y comienza el período par la Iglesia en Inglaterra de reexamen en la práctica de vida e instituciones de la Iglesia impulsada por los aires frescos de la Reforma. En esta época se suprimen las comunidades monásticas en Inglaterra (como instituciones); este paréntesis en la vida del monasticismo se prolonga durante casi dos siglos. Esta supresión no significa que muchos hombres en la Iglesia abandonaran la vida comunitaria (en retiro) y simplicidad evangélica. Nicolás Ferrar (1592 – 1637) fue el fundador de lo que llegó a ser conocido como el Monasterio Arminiano en Little Gidding en Huntingdonshire. También sobresale en este tipo de vida, como laico, Lucios Cary Vizconde de Falkland (1610 - 1643) quien toma su casa en Tew y la convierte en centro de vida comunitaria en retiro.

 

                     

                                 

                                       Fr. Benson 

RICHARD MEUX BENSON, S.S.J.E

Fundador de la Congregación Sociedad de San Juan Evangelista “Padres de Cowley”

1866

En 1830, el Movimiento de Oxford, llamado también movimiento Tractariano o Anglo - Católico (Puseyistas) - E. B. Pusey (1800 - 1888), dentro de la iglesia de Inglaterra ejerció definitivamente la mayor influencia, tanto en la vida como en las instituciones de la iglesia. Desde la iglesia de Santa Maria de Oxford, los sermones de los Tractarianos, junto con los numerosos escritos e investigaciones de las tradiciones y valores apostólicos de la Catolicidad en la Iglesia y su relación de origen y desarrollo con la iglesia de Inglaterra, definen que este movimiento contribuya de manera permanente a la vida de la Iglesia dando énfasis en especial a la Celebración de la Eucaristía Semanal y diaria, experimentando con la liturgia en Ornamentos, estableciendo la práctica de la confesión SACRAMENTAL, la fundación de Colegios Teológicos, y (para nuestro tema en particular la renovación de la vida monástica.

 

Así la Catolicidad y Apostolicidad de la Iglesia de Inglaterra había alcanzado la conformación suficiente como institución y vida que alimentaría desde ese momento a todas las iglesias de la Comunión Anglicana. Con el resurgimiento del estudio de la Patrística, la Iglesia de Inglaterra tomó sin temor todo lo positivo de la larga generación de comunidades y órdenes religiosas que le dieron forma al mundo cristiano hasta ese momento.

 

El reinicio de las Comunidades Religiosas comienza en primera instancia en la Iglesia de Inglaterra y se expande simultáneamente en las Iglesias de la Comunión Anglicana de Estados Unidos, Canadá, Australia, África y el Oriente. En este punto, una de Iglesias de la Comunión Anglicana donde más pujantemente se han desarrollado las comunidades religiosas es la iglesia Anglicana de los Estados Unidos y Canadá. El movimiento de Oxford en la primera mitad del siglo XIX, da lugar a un reavivamiento del sacramentalismo y del interés por la vida religiosa se inicia una serie de fundaciones monásticas una de las más destacadas fue en 1866 con la Comunidad de Religiosos de San Juan Evangelistas, bajo la dirección el padre RICHARD MEUX BENSON, que es la figura más destacada en el Monasticismo Anglicano moderno, dejando enseñanzas muy claras para la vida religiosa entre otras: una comunidad religiosa es una sociedad sacada de la iglesia, pero unida a la iglesia, y no es algo que sustituye a la comunión de los santos, sino que es un medio para llegar al reconocimiento de que ésta comunión existe… es muy importante recordar que el amor que anima a una sociedad religiosa de este tipo se deriva del cuerpo mismo de la cristiandad de un todo”, los votos religiosos deben ser entendidos no como signos de esclavitud sino como medios hacia la libertad a la que Dios nos llama, no deben entenderse como signos de los merecimientos del hombre de su camino hacia Dios sino como signos de la aceptación del hombre ante los dones de Dios y de su Gracia”

 

En 1850 se funda una de las comunidades más antiguas en el reavivamiento devocional monástico del Anglicanismo. HARRIET BROUNLOW BYRON, funda las comunidades Femeninas de “Hermanas de los Pobres”. Casi inmediatamente aparecen muchas de las antiguas y tradicionales órdenes monásticas de la iglesia tales como Cistercienses y Benedictinos. También se fundan nuevas Comunidades apostólicas tales como la Orden de la Santa Cruz que dio inicio en Estados Unidos en la Iglesia Anglicana con el Padre Hungtington; después aparecerá la rama femenina de la orden, llamada Santa Helena.

 

Luego veremos desfilar la fundación en este siglo de los Franciscanos, comunidad que crece vertiginosamente en Estados Unidos y en muchas otras partes del mundo dentro de la comunión Anglicana.

 

Algunos nombres de Comunidades y Ordenes Religiosas son los siguientes:

 

  • ORDEN BENEDICTINA SIERVOS DE SAN JOSE, ABADIA DE GETSEMANI. LLANO GRANDE, SANTANDER

                           

                

 
                             
 
 Monseñor Fray José de la Divina Providencia
(Padre José Jesús Valderrama Pereira)
Entregó su alma a Dios el domingo 11 de diciembre de 2005, fue el fundador de la Obra Apostólica Siervos de San José de Nazareth y la Orden Benedictina de los Siervos de San José y Abad del Monasterio de Getsemaní con domicilio en Rionegro (Santander), era el Vicario Episcopal (Obispo Auxiliar para la Vicaría de los Santanderes y Boyacá). Fue Consagrado Ministerio del Episcopado el 23 de octubre de 2005 por el Metropolitano de la Provincia su Gracia Michael M. Wright.

  • COMUNIDAD DE HERMANAS Y MONJAS (El camino de la Cruz).
  • COMUNIDAD DE MONJAS Y HERMANAS DE LA TRANSFIGURACIÓN.
  • COMUNIDAD DE MONJAS Y HERMANAS DE SANTA MARGARITA.
  • COMUNIDAD DE MONJAS Y MONJES DEL ESPÍRITU SANTO
  • COMUNIDAD DE MONJES DE LA SANTA CRUZ.
  • COMUNIDAD DE MONJAS DE SANTA HELENA.
  • COMUNIDAD DE MONJES DE SAN GREGORIO (según la regla de San Benito).
  • COMUNIDAD DE FRAILES Y MONJES FRANCISCANOS.
  • COMUNIDAD DE MONJAS Y HERMANAS FRANCISCANAS.
  • COMUNIDAD DE LOS MONJES BENEDICTINOS.

 

                                         imagen

 

El Padre Ignacio, fundador de la primera Comunidad de Benedictinos Anglicanos.

 

 

 

 

  • COMUNIDAD DE MONJAS Y HERMANAS DE SANTA MARIA.
  • COMUNIDAD DE MONJAS Y HERMANAS DE LOS POBRES.
  • COMUNIDAD DE MONJES DE SAN JUAN EVANGELISTA.

 

La vida interna de las distintas órdenes y comunidades varían según la vocación y objetivos con que fueron fundadas. Por ejemplo, la Comunidad de San Gregorio (Regla de San Benito) es básicamente contemplativa, realiza los seis Oficios diarios y la Santa Eucaristía, lleva a cabo un programa de trabajo en el Monasterio y recibe periódicamente visitantes para orientación y fortalecimiento espiritual.

 

Otras comunidades llevan a cabo trabajos más de tipo apostólico o reparten su tiempo en labores de parroquias, colegios, orfanatos y ancianatos.

 

Hacemos votos para que en Colombia nuestra Iglesia incorpore y fomente el Trabajo de las órdenes religiosas para la mejor construcción y desarrollo del Cuerpo de Cristo.

   

 

Monseñor +Víctor Manuel Cruz Blanco

Obispo Ordinario de la Diócesis Anglicana del Caribe y la Nueva Granada